La molécula y su quelato de cobre
El comportamiento del GHK-Cu empieza en su estructura: una cadena corta de glicil-L-histidil-L-lisina que se pliega…
Tres aminoácidos que sujetan un solo ion de cobre
El comportamiento del GHK-Cu empieza en su estructura: una cadena corta de glicil-L-histidil-L-lisina que se pliega alrededor de un ion de cobre(II) y lo mantiene en un bolsillo estrecho, plano-cuadrado en disolución. Esa geometría convierte un metal suelto y reactivo en una carga controlada y transportable.
Esta unidad lee la molécula residuo a residuo, explica por qué su afinidad por el cobre es tan inusualmente alta y muestra por qué un quelato no se comporta en nada como una sal de cobre. Química analítica asentada, no biología: el terreno más firme de todo el curso.
Términos clave
El quelato de cobre, en 3D
La secuencia lineal G-H-K se pliega en un quelato de cobre compacto: tres puntos de coordinación (el nitrógeno amino de la glicina, el nitrógeno amida entre glicina e histidina, y el nitrógeno del imidazol de la histidina) envuelven un solo ion de cobre(II). Haz clic en un átomo para ver el papel que desempeña, y rota las vistas para ver la disposición plana y plano-cuadrada que forman esos tres nitrógenos alrededor del cobre en solución.
La geometría lo es todo: una sal de cobre desnuda dispersa el cobre al azar, mientras que este quelato lo entrega en un bolsillo controlado y plano-cuadrado. Por eso el GHK-Cu se estudia como un sistema de entrega de cobre y no como un suplemento de cobre.